El Vago Mago – “Magia del Caos, Hip-Hop y La Tormenta”

Pensé que el mundo se pararía en seco.
Sin embargo, hace unos meses hablé sobre magia en esta entrevista y no pasó nada.

Igual, no quería alterar el balance. Sin embargo, me invitaron a ser el invitado inaugural en un podcast sobre las artes ocultas y no pude rechazar la oportunidad. Como digo al principio del episodio, no hablo sobre estos temas con nadie en mi vida cotidiana. Quizás sea esa una de las razones por las cuales escribí “La Tormenta.

La conversación con Joe Morita fluyó como el Nilo, entre otras cosas discutimos: la relación entre la magia y el hip hop; las ideas de Alan Moore y Grant Morrison; The KLF, the 400 y la “WTF Trilogy” de Andy Gell; el ocultismo detrás de la banda Coil, y me recomendó el libro “Cutting Through Spiritual Materialism” de Chogyam Trumpa.

Extracto de “La Tormenta”: la conexión con “The Invisibles”

Portadas de ediciones en español de "The Invisibles", capítulos "Di que quieres una revolución" e "Infierno en América".

El conjuro con el que Grant Morrison desbalanceó al planeta entero a finales del siglo pasado sigue haciendo estragos. Y mi novela es parte de los efectos causados; “The Invisibles” es más que una de sus influencias, las tramas e intenciones de ambas obras se conectan de diferentes maneras a lo largo y ancho de “La Tormenta“.

Como muestra, después del salto una cantidad absurda de párrafos que ilustran la sutil relación:

MÁS, MUCHO MÁS

Extracto de “La Tormenta”: los primeros cuatro párrafos.

Portada de la novela "La Tormenta - Farsa contemporánea sobre tiempo, hip hop y magia" por Amílcar Ortega.

Los párrafos que reproduzco a continuación fueron el comienzo de la novela durante más de seis años. Los escribí y reescribí cientos de veces, los decanté y los amplié, los pulí y les caí a martillazos . Nunca me convencieron, pero las palabras no eran el problema. Simplemente allí no comenzaba “La Tormenta.

Antes de terminar el largo y tortuoso proceso de creación tuve que escribir un nuevo primer capítulo que no fue sujeto a tantas revisiones como el resto del texto y sin embargo es mi favorito personal. Es crudo, intrigante y confuso. El ingrediente que faltaba. El broche que cierra la obra y la convierte en una estructura infinita

El sujeto de hoy, sin embargo, es otro. Son aquellos primeros cuatro párrafos que sin anestesia ponen en claro de que trata la novela, terminaron abriendo el segundo capítulo y reproduzco a continuación: Sigue leyendo