Divagaciones, reflexiones, e impresiones sobre el fin

Acabo de terminar mis labores de la semana. Y todavía me queda un día, mañana, para crear.

Escribo a diario y me pagan por ello. Lo cual sería una victoria, si no se apropiara de toda mi energía cuan vampiro. No tengo esperanzas de escribir otra novela en el futuro cercano. Ni siquiera tengo tiempo para actualizar este blog.

A no ser que lo haga así, sin premeditación y alevosía. Sin planes ni planos. Sin correcciones y purificaciones.

Haciendo lo posible por ignorar que el mundo se cae a pedazos a mi alrededor, exactamente como lo describe La Biblia. ¿Quién lo hubiera pensado?

Y el tarado de XX-XXX-REDACTED termina siendo el anticristo. ¿Quién hubiera apostado por él? Yo ciertamente no.

Nos lo advirtieron, nos lo anunciaron, nos lo restregaron en la cara. E igual estamos con la boca abierta y sin saber que hacer.

No sé que hacer.

el principio del fin continúa después del salto

Extracto de “La Tormenta”: los primeros cuatro párrafos.

Portada de la novela "La Tormenta - Farsa contemporánea sobre tiempo, hip hop y magia" por Amílcar Ortega.

Los párrafos que reproduzco a continuación fueron el comienzo de la novela durante más de seis años. Los escribí y reescribí cientos de veces, los decanté y los amplié, los pulí y les caí a martillazos . Nunca me convencieron, pero las palabras no eran el problema. Simplemente allí no comenzaba “La Tormenta.

Antes de terminar el largo y tortuoso proceso de creación tuve que escribir un nuevo primer capítulo que no fue sujeto a tantas revisiones como el resto del texto y sin embargo es mi favorito personal. Es crudo, intrigante y confuso. El ingrediente que faltaba. El broche que cierra la obra y la convierte en una estructura infinita

El sujeto de hoy, sin embargo, es otro. Son aquellos primeros cuatro párrafos que sin anestesia ponen en claro de que trata la novela, terminaron abriendo el segundo capítulo y reproduzco a continuación: Sigue leyendo